VALORACIÓN FINAL

Acabamos de afrontar la recta final de nuestro curso y es hora de hacer valoración global del mismo y especialmente del último bloque. No cabe duda que  ha sido el más interesante y aquel que nos permitirá extraer y llevar a la práctica los conocimientos adquiridos con nuestros alumnos/as. Una vez asentadas las bases a nivel teórico, podríamos decir que a través del trabajo colaborativo hemos podido poner en práctica todo aquello relativo a la alimentación y nutrición que podemos encontrarnos en nuestro ámbito educativo de trabajo.

En la primera de las actividades planteadas, hemos analizado un menú escolar de acuerdo a
FUENTE: eldiario.es
las recomendaciones de la guía Perseo. Personalmente, me ha resultado algo novedoso ya que desconocía las pautas y recomendaciones para la elaboración de los mismos. En referencia a lo trabajado me ha resultado especialmente alarmante que algunos colegios no cumplan con la normativa de raciones recomendadas, no siendo poco frecuente encontrarnos con noticias en televisión y prensa respecto a irregularidades de las empresas que prestan los servicios de comedor escolar. En definitiva, se trata de una temática que también es necesario analizar y observar desde fuera, tal y como se nos ha propuesto.

Posteriormente, la siguiente actividad ha necesitado del compromiso y la coordinación del grupo de trabajo que hemos creado entre cuatro alumnos/as del presente curso. Respecto a la valoración de la dinámica de trabajo y efectividad del grupo creo que se podría tildar de excelente. Salvando el escoyo de la distancia y las dificultades personales para coordinarse en la entrega de las distintas partes del trabajo, creo que hemos respondido de manera responsable y cumpliendo los plazos de entrega. En relación al contenido de la actividad propiamente dicho, es de gran utilidad hacer autoanálisis de nuestra actividad diaria, pues frecuentemente estaremos por encima o por debajo de la ingesta de Kcal recomendable. Algo que me llamó especialmente la atención fue la tabla de gasto calórico en función del tipo de actividad, pues en cualquier tarea diaria, por leve que sea estamos consumiendo Kcal. Como docente, creo que ésta actividad es perfectamente aplicable a nuestro alumnos/as, especialmente en secundaria. También se pueden servir de app móviles o páginas web que calculan el gasto calórico en función de la actividad realizada,o la ingesta calórica en función del alimento y cantidad ingerida.

Por último, en la actividad final hemos llevado a la práctica aquello que vemos a diario cuando paseamos por la calle o nos sentamos en una cafetería; la carta o menú del que disponen. No es poco frecuente encontrar normativa de intolerancias alimentarias y por ello es interesante y casi una obligación del consumidor conocerla para evitar riesgos.

Todas éstas actividades nos han permitido el acceso a un aprendizaje significativo y cercano a la realidad. Por otra parte, el trabajo en grupo es realmente enriquecedor, pues permite observar diferentes puntos de vista y replantearse el propio.


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